Primeras revisiones de temporada
Al principio trabajábamos solo con armarios y cocinas, siguiendo el cambio de estación como excusa natural para revisar. La gente llegaba con la sensación de haber fallado en algo. Descubrimos que el problema no era la falta de voluntad, sino la ausencia de un orden claro: qué se queda, qué se repara, qué sale y cuándo se decide. Fijar esas cuatro salidas antes de abrir un solo cajón cambió por completo el ritmo del trabajo.